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sábado, 25 de agosto de 2012

NO LE PIDIO MÁS LA BARRIGA


TRAFUGARIO
Por: JOSE OSCAR FAJARDO              
                        
Hace unas tres o cuatro semanas atrás, exactamente al final de los juegos olímpicos de Londres, y que sin ningún antecedente de tal magnitud a Colombia le fue tan bien, metafóricamente hablando yo creo que todos los colombianos estábamos que no cabíamos entre nuestros propios calzoncillos de la alegría por el relativo éxito logrado en diferentes disciplinas deportivas en las que participó el país. Todos los colombianos lo gozaron y todos los colombianos lo celebraron. 
El Estado como tal, respondió como debía responder. Elevar a la categoría de héroes a estos grandes deportistas, asignándoles una remuneración especial en dinero acorde a la presea recibida, e incluso vivienda para ellos y sus respectivas familias.  En la mayoría de pueblos de donde son oriundos los deportistas, porque son de puro pueblo, declararon día cívico y les ofrecieron sendos recibimientos y honores y todo eso lo aplaudimos los colombianos. Yo creo que desde el Nobel de García Márquez no nos daban tanta prensa mundial por razones tan honoríficas como fue ganar medallas en los JJ OO. Si porque en otras ocasiones, y creo que muchas, siempre nos dieron prensa y de la brava pero por otros hechos totalmente diferentes. Tristemente Colombia siempre fue verraca para exportar drogas heroicas, ladrones, sicarios y putas. Esto último me da dolor decirlo pero es cierto.
No obstante yo estaba era hablando de la alegría del triunfo en los olímpicos. Cómo sería el tamaño estadístico de la alegría que hasta un congresista muy conocido, de cuyo nombre no quiero acordarme, propuso en medio del jolgorio y con la frescura de un transatlántico, tan orondo como una quinceañera con tres novios, que, oído que no es error de imprenta, “Colombia, estudiaría la posibilidad de crear el Ministerio del Deporte”. Y yo estoy seguro que lo que quiso decir el benemérito parlamentario es que hay que aprovechar la oportunidad que brinda el triunfo de los deportistas para crear más fuentes de burocracia que tanta falta le hace al país. No le pidió más la barriga al hombrecito. “Está visto que cuando a los deportistas se les estimula, los resultados son superiores. Por eso, los 11 millones de jóvenes en Colombia  merecen un Ministerio dedicado a estimular todas las disciplinas deportivas…”Los puntos suspensivos indican que la bazofia es extensa. 
Yo me pongo a pensar que si es un despelote Coldeportes ¿Cómo sería el circo del Ministerio del Deporte? Esa es la misma parrafada baratera y sin sentido que cuando se les ocurrió a un poco de inteligentes de este país, crear el Ministerio de la Cultura. Créanmelo que en ese entonces yo pensaba lo mismo. Si es un despelote Colcultura, ¿Cómo será la parranda en el Ministerio de la Cultura? Y vea pues. Entre otras cosa me acuerdo de la verriondera de García Márquez, pero los congresistas fueron arrechos y crearon el susodicho Ministerio a pesar de todo. El Ministerio del Deporte tendría un objetivo fundamental que consistiría en crearle al triángulo de las Bermudas (Bogotá-Cali-Medellín) un fortín burocrático más, con unos fondos económicos fantásticos porque manejaría una nómina oficial verraquísima, una nómina paralela de las mismas magnitudes o superior a la oficial, porque no alcanzarían los números naturales para contar la enorme cantidad de votos que produciría.
 Y como en un efecto tas tas, acabarían con el deporte nacional porque para pertenecer por ejemplo a la selección de natación, por decir algo,  el deportista tendría que ser del combo del doctor Godofredo Cínico Caspa, que es el que maneja ese sector, como el político que maneja la Contraloría, o el que maneja la Procuraduría o la Fiscalía.  Lo que se tiene  que hacer es convertir el Deporte, las Bella Artes y otras expresiones artístico-culturales, en políticas del Estado. Me explico. Que demostrando idoneidad, el deportista o el cultor, reciba por ley de la República, preparación, vivienda, salud y pensión del Estado, por ejemplo. Si porque las menciones de honor uno las puede hacer en su computador y las medallas de latón comprarlas en una cacharrería, o en el mejor de los casos, en una Chatarrería. Pregunta ofensiva. A los artistas del montón ¿De qué les sirve el Mincultura?     

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