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jueves, 17 de diciembre de 2015

Los personajes del Apocalipsis en contra de la paz

                           Por: Bernardo Socha Acosta
Cuando cualquier desprevenido ciudadano escucha que Colombia tiene cerca los días para vivir en paz y eso por su puesto causa enorme satisfacción, especialmente a quienes   han tenido que vivir la zozobra de la violencia  en los campos y en las pequeñas poblaciones del país, llega la estrella negra  de unos personajes que bien pudieran ser los anticristos  que anuncian el apocalipsis.
Nadie entiende cómo esos personajes que se nutren tras los escritorios,  con los impuestos  que pagan esos colombianos amedrentados   de la violencia, quieren que en este país nunca haya convivencia.  Es que pareciera que para ellos,  la guerra fuera la mejor opción.  Pero nadie entiende esa posición. Si bien es cierto que esa posición “apocalíptica” es el fruto de la democracia, tampoco entendemos por qué esos señores juegan y ponen en peligro un derecho al que tienen todos los colombianos de bien, como es el de vivir en Paz.  Y, si la paz es un derecho como lo consagra la Constitución nuestra, tampoco entendemos por qué esos personajes juegan con el derecho de los ciudadanos, tratando de confundirlos, peor de lo que, lo han estado por más de 60 años  de violencia.
Los observadores dicen que la forma como actúan esos personajes que devengan jugosas dietas y sueldos del estado colombiano, no es de ciudadanos honestos, sino de personajes que le estarían jugando una traición a la Patria, como es entorpecer el derecho constitucional a la paz.  Otros interpretan que esos personajes, actúan de esta forma porque  ven su futuro político en riesgo.  
Otras opiniones indican que quienes quieren atravesarse a la paz en Colombia, pareciera que no quisieran desprenderse de un flagelo  (la violencia) que ellos mismo ayudaron a crear con sus no muy salomónicas actuaciones desde los distintos puestos que han ocupado en la vida pública nacional.
Si el país logra salir adelante con el proceso de paz, a pesar de los acérrimos enemigos, Colombia y su gobierno,  merecerán  todos los elogios que se merecen los héroes,  y los enemigos merecerán los más severos reproches de los colombianos y de la clase política y económica internacional.
Es que no hay justificación para que unos encopetados que disfrutan de altas posiciones en el país, quieran violarle ese derecho a los colombianos, como es la posibilidad de vivir en un ambiente  de concordia nacional.
Por fortuna, esos personajes de la Apocalipsis  son muy pocos y cada día lo serán menos, porque los colombianos se dan cuenta del rencor entre  compatriotas que quieren crear.

lunes, 6 de septiembre de 2010

TRAFUGARIO

-------------------------------Por: JOSE OSCAR FAJARDO

EL ÉXITO DE ULIBRO

Hace tiempo tomando tinto con un buen amigo y también columnista de este periódico, perorábamos de por qué yo casi nunca le daba garrote a personaje alguno en mis columnas. Y pude darme cuenta de que él, mi amigo, tenía el concepto, muy personal lógicamente, y lo ponía en práctica con enconada frecuencia, de que las columnas eran para dar garrote. Mas nunca para admirar o para felicitar. Yo no hago eso, o casi nunca lo hago. Claro que cuando lo hago, es porque tengo la certeza científica de que a quien va dirigido el misil, no hay posibilidad de duda, se lo merece. Al fin y al cabo eso es parte del oficio de los columnistas: producir y generar opinión. Como para la muestra siempre hay un botón, tengo ubicado un político que desde hace tiempo se viene ganando un “suculento garrotazo”, que el día que se lo pegue, va a quedar más torcido que el jorobado de nuestra señora de París. Se gasta una prepotencia y un cinismo sólo comparable a la del mismísimo Nicolacito Maquiavelo. Su nombre, obvio, es reserva del sumario.

Pero siguiendo con nuestro tema inicial, esta vez Ulibro se gana mis aplausos y los de la comunidad progresista de Bucaramanga, puesto que para mí el evento fue todo un éxito. No porque se hayan tranzado 100 o 200 millones de dólares en libros, por decir algo, sino con lo que se ganó tratando de imponer la cultura de los libros y el culto a la lectura. Mil millones de felicitaciones porque, “dadme un punto de apoyo y moveré el mundo”. Yo diría a lo griego: “Provocad progresos culturales en la sociedad y desaparecerá la violencia”. Muchos sabemos que Santander es uno de los Departamentos con más bajo índice de lecturabilidad en todo el país y, con todo el respeto, eso de por sí ya es una vergüenza. Porque dizque los santandereanos somos unos verracos. Después de cien años de soledad, en verdad que me quedan bastantes dudas. Aclaro que el anterior dato, el de la lecturabilidad, no es ningún invento del columnista, sino que por el contrario, es un dato totalmente oficial y verídico.

 El hecho de que ya la gente, aunque sea un pequeño sector social relativamente, incluya dentro de la canasta familiar, libros, eso ya es un éxito cultural. Y hay algo más verraco todavía: el hecho de que la gente vaya a hacer cola, así sea solamente universitarios, para entrar al auditorio a escuchar las palabras y los conceptos de Héctor Abad Facio Lince o de Fernando Savater, ambos pesos pesados uno de la literatura nacional, Facio Lince, y Savater ya del ranking mundial, es cosa de ponerse uno a botar ramos de olivos por los aires de legítima felicidad. ¿Por qué? Ya lo dije atrás. Porque si cambiamos nuestros parámetros culturales y les damos un rumbo hacia el… no salvagismo, estamos dando un salto equiparable al que dio Neil Armsntrong pisándole la cara a la Luna para el bien de la humanidad. Y una razón todavía más verraca. Que en Colombia la Cultura depende de la Política cuando en los países civilizados es al revés. La Política es un apéndice la Cultura.

 Por todo ello colijo que la feria del libro va más allá que una simple feria de vanidades de esas que se hacen a diario con el fin de embrutecer más a la gente. Y sin ser yo San Martín de Porres y muchísimo menos sor Teresa de Calcuta, los libros pueden ser la panacea. Porque en las sociedades donde se lee, se facilita el diálogo. Porque el hombre que lee, fortalece su personalidad y se vuelve un faro para competir desde el punto de vista de la racionalidad, y sea cual sea su profesión. La fuerza de las ideas está en las capacidades intelectuales. Y en la fuerza de las ideas, señores políticos y gobernantes, está la verdadera Democracia. Lo demás es engaño, autoritarismo despótico y violencia.

viernes, 16 de abril de 2010

Santos puede ser la hecatombe

--------------------------------Por: Maria Teresa Prada Serrano
-----------------------------------Periodista Independiente.

Tanto hablar de Montesinos en el Perú y no miramos que aquí lo tenemos pero no se llama Montesinos, sino Santos y es que ambos personajes son siniestros y hasta parecido fisico tienen. Cara extraña transformada tal vez por la maldad que encierran en su alma y corazón.

Han sido personajes a los que la persecucsión, las cosas sucias y la muerte clandestina parece seducirles. Lo hacen a través de las personas que dependen de sus órdenes.

Aquí lo hicieron los militares con los falsos positivos. Es que en verdad no hay sino que mirar un poquito mas alla para entender que Montesino Santos podrá ser la gran hecatombe de la que habla su papá Uribe para el futuro de nuestro país. Que Dios nos ampare.

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