domingo, 13 de abril de 2014

Buenos parceros

                                   Trafugario
                                    Por: José Óscar Fajardo
El viernes como a eso de las ocho de la mañana que  yo me dirigía hacia el centro de Barbosa por la carrera novena, frente a la Clínica Barbosa, vi un caso curioso. Una pareja de esposos, se supone, bastante jóvenes, era evidente, estaban esperando a que su mascota, un perrito bien cuidado con peluqueada de moda y chupa de boda como dijera don Rafa Pombo, hiciera popó de una manera sosegada y tranquila. Una vez terminado el biológico e inaplazable evento, la muchacha, muy pulcra ella, con un trozo de papel higiénico tomó los dos cilindritos de caca y los depositó en una bolsa plástica que estaba sosteniendo el muchacho. Yo los miré y ellos me sonrieron fraternalmente. No pude hacer otra cosa que felicitarlos. Esa es una actitud de personas respetables y decentes, les dije. Ustedes dirán, y este porque hace tanta alharaca por una corriente defecada de un can sin ningún embutido de perro norteamericano. Pues es que ahí es donde está precisamente el misterio del asunto. Que Barbosa, El Manicomio más grande del mundo, según mis apreciaciones sociológicas, es uno de los municipios de Santander que más tiene perros callejeros. Y eso qué tiene qué ver, me preguntarán. Cómo que qué tiene qué ver, les respondo ipsofacto. Pues que Barbosa es, de pronto, el pueblo que más atesora en sus hermosas calles excrementos de perro de todas las razas y de todas las clases sociales.
Claro porque hay perros burgueses, de refinada procedencia, y perros proletarios o callejeros, sin esperanza ninguna. Como ustedes pueden ver y lo saben con exactitud, es que de todas maneras, sea cualquiera la clase social de la que provenga el perro, los excrementos son igualmente repugnantes, lo mismo que la de los seres humanos. Pero lo verraco es que las señoras semi-pequeño-burguesas de la sociedad manicomiana, sacan sus perros a hacer popó en las calles y demás lugares públicos o sociolugares, como si el municipio fuera la vulgar cueva de Rolando, razón por la cual los transeúntes tienen que transitar las vías prácticamente bailando tango o mapalé para no untarse los zapatos de tan odiosa basura animal. Por eso  ve usted frente a los bancos, las cafeterías, heladerías, panaderías, sitios de diversión y hasta las clínicas y el hospital, restos de excrementos que, así sean en menor cantidad, producen la peor imagen de una ciudad y a la vez generan hedores nauseabundos. Pero de qué sirve  matarse la cabeza si para este tipo de problemas no hay ley. Mejor dicho, no se puede meter a la cárcel al propietario de un perro cagón. La única alternativa que queda es castigarlo socialmente haciéndolo ver como un ignorante de la cultura ciudadana. Como un vulgar pelafustán.

Hacerle ver, sin que se dé cuenta porque se corre el riesgo que saque el cuchillo y lo despedace a puñaladas, que eso está pésimamente mal hecho porque todos los ciudadanos merecen respeto, y que los excrementos de todo animal, incluido el humano,  es lo más repudiado por cualquier persona sana y decente. Existen normas con carácter de obligatoriedad para estos casos. Pero qué sacamos si nadie las hace cumplir. Sólo nos queda por esperar a que, de lo más profundo del ser humano que se llama racionalidad, aflore la lógica y con ella el milagro que la gente se vuelva sociable. Porque uno no entiende cómo, una persona con dos dedos de frente, medianamente educada, es decir que sabe leer y escribir, saque su perro no a pasear sino exactamente a hacer sus necesidades fisiológicas a las calles que constituyen los sociolugares más importantes de todas las ciudades del mundo. ¿Será que seguimos siendo cavernícolas y no nos damos cuenta? 

domingo, 6 de abril de 2014

Trafugario

Por: José Óscar  Fajardo
                                               Mucho brutos 
Aclaro que este titular es de carácter mamagallístico. Pero pueda que de algo sirva, sobre todo si es leído por algún padre de la patria o alguien más que tenga qué ver con esta desgracia nacional. Que los colombianos seamos por el momento los más felices del mundo de acuerdo a las estadísticas, no tiene discusión. Pero que nuestros muchachos bachilleres sean los menos favorecidos académica e intelectualmente, tampoco tiene discusión. Pues también eso dicen las estadísticas. Por lo menos eso dijo el módulo de la prueba Pisa sobre solución de situaciones cotidianas, que deja a nuestros muchachos de últimos entre 44 países. Vea pues. La conclusión se obtiene del desempeño mostrado por 85.000 jóvenes que participaron en la competencia sobre resolución creativa de problemas de la vida cotidiana, en el marco de las pruebas del Programa de Evaluación Internacional de Estudiantes, PISA. Confiesan las cifras de los resultados que en dichas pruebas, Colombia, con 9073 estudiantes de 15 años, ocupó el último lugar con 399 puntos. El primero del mundo fue Singapur con 562 puntos y el primer latinoamericano, Chile, con 448 puntos. De todo ello se dedujo que el problema de los colombianos está en la baja capacidad de abstraer mentalmente, de imaginar, de actuar a través de racionamientos lógicos con el fin de obtener respuestas lógicas a los problemas de la vida cotidiana.
En términos más claros, debo decirles que el problema nace en el pésimo sistema de la educación en el país, aunado éste a N problemas aledaños que, como en las novelas río, cada afluente pequeño o cada chorrito de agua o quebrada, van aumentando el caudal inicial hasta convertirse en un caudaloso torrente de magnitudes fantásticas como el río Amazonas o como el Nilo. Primero que todo se debe tener en cuenta que al pobre país no le alcanza el presupuesto para mejorar la educación porque si no, con qué se sostiene la guerra que es mucho más rentable a corto y a largo plazo. Aclaro: mientras un profesor o maestro no gane una remuneración justa y adecuada, no se le va a poder exigir calidad en su preparación y en efecto en la enseñanza. Se ha deducido por ejemplo, que el estudiante presenta muy bajo rendimiento en las áreas de ciencias, matemáticas y lectura. Y qué pasa con eso. Que un muchacho que no sepa distinguir entre un modelo matemático o una ley física, de unas ferias y fiestas, aguardiente y marihuana a la lata, jamás va a entender la dialéctica de la vida y la solución lógica de los problemas cotidianos, a partir de la aplicación de los conocimientos adquiridos en sus respectivos estudios.
De la misma manera, un muchacho que no entiende lo que está leyendo, mucho menos va a poder comprender o a hacer el planteamiento de un problema y muchísimo menos a plantear soluciones. Y quiéranlo o no, esta es una forma de analfabetismo, según la manera como lo quieran interpretar. La comprensión de lectura, ojo padres de familia y maestros,  es quizá el más agudo problema del estudiante colombiano, incluso a niveles universitarios. Pero resulta que al estudiante no le gusta leer; en cambio a sus profesores de colegio o de universidad, sí que menos. De los padres de familia ni hablar, y aquí hay bastante tela para cortar. Pues hay hogares en los que no se ve un libro a varios kilómetros a la redonda, y los padres son los primeros maestros de los niños.  Y como para ponerse a llorar, la pobreza en que vive la mayoría de los niños colombianos, la irresponsabilidad total del Estado y la mediocridad y obsolescencia de la educación, se refleja en el pésimo rendimiento académico de los muchachos.   

martes, 1 de abril de 2014

La mortífera amenaza del planeta

                Por: Bernardo Socha Acosta 
La peor amenaza del Planeta que en muchas ocasiones veíamos solo en documentales de la TV, hoy ya se ha hecho una realidad en el territorio colombiano.
La mortandad de especies silvestres y la física escases de agua dulce que todos hemos visto y escuchado en los medios de comunicación  en zonas de los Llanos Orientales y las costas colombianas, donde ya se aprecia que la guerra es por el agua, tanto para humanos como para animales y la vegetación,  debe ser para gobernantes y gobernados una voz urgente de alerta.
La emergencia en los Llanos. Foto: Pacific Rubiales Energy
Seguí  con atención un documental de televisión que relata todo sobre el permanente aumento del calor por efectos del sol y al mismo tiempo la evaporación de la poca agua que contienen los acuíferos en el planeta.
En las zonas que han vivido el drama por la falta de agua, no hablemos en el mundo, sino en Colombia para ser más prácticos y concretos, como en Paz de Ariporo en los llanos orientales y en la Costa Atlántica; las tomas de televisión en esas regiones demuestran que la acción irracional en la tala de árboles ha sido frecuente y han dejado grandes extensiones, incluso por donde quedan huellas de cuencas por donde pasó un caño o quebrada, no queda un solo arbolito porque ha sido cortado y destruido con la acción del fuego a raíz de las inveteradas prácticas de quemar. 
Pero no nos limitemos a comentar sobre el despoblamiento de la vegetación de esas zonas.
Es necesario revisar lo que ocurre en los Páramos.  Todos sabemos que buena parte de los ríos y quebradas nacen en los Páramos, en los se han formado unos ricos ecosistemas donde hay diversidad de especies.
Responsabilidad del estado
La responsabilidad del estado en la conservación del agua, se hace cada vez más evidente. El Ministerio del Medio ambiente y las Corporaciones Autónomas Regionales  deben desprenderse en un alto grado de tanta burocracia y fijar programas concretos para frenar las prácticas que destruyen los acuíferos.
Estas campañas no son solamente reprimir al campesino,  sino educarlo y de paso ofrecer incentivos para quien mejor establezca campañas protectoras de las cuencas, cañadas y quebradas. 
Igualmente el estado debe adquirir algunos predios que son reconocidos como nacederos de agua, haciendo al mismo tiempo convenios con los propietarios de predios adyacentes para que se protejan las franjas de caños y quebradas que se hallan muy cerca a los yacimientos  del preciado líquido.
Y de la misma manera el estado tendrá que fijarle parámetros a las empresas que exploran y explotan el petróleo para que no se conviertan en factores de miseria y muerte de esas zonas, donde el agua desaparece por las grandes y profundas perforaciones y excavaciones que se hacen.  La labor exploratoria tendrá que seguirse realizando, pero urge la búsqueda de alternativas que ayuden a conservar el agua, porque cuando ésta se agote por completo, el pueblo no podrá sustituirla con petróleo o sus derivados. Creo que en esas zonas de exploración habrá que construir grandes reservorios o estanques para almacenar el agua lluvia y devolverle a la tierra parte de la que se le quita a través de las perforaciones profundas.
En la actualidad es de conocimiento público, que hay numerosas zonas potenciales en producción de agua en toda Colombia, pero ni el estado ni los campesinos hacen nada para protegerlos.

¿Será que se sigue esperanzo que ocurran hechos tan desastrosos, desagradables, lamentables y de emergencia  para tomar las medidas preventivas?

sábado, 22 de marzo de 2014

Eso ya se sabía

                                                     Trafugario
Por: Por: José Óscar Fajardo                                                    
Que el hoy exalcalde de Bogotá, Gustavo Petro iba a ser destituido, eso ya se sabía. Y los que no somos tan distraídos sabíamos que iba  a ser destituido por encima de cualquier fuerza extraordianaria de la naturaleza, e incluso del cosmos. Eso era una realidad axiomática como saber que hay uvas. “A cuál ingenuo se le ocurre que los verdaderos dueños de la democracia en Colombia como son los Ardila Lulle, Los Santodomingo, los Sarmiento Angulo, los Pacheco Debía, los Gillinski, le iban a entregar la capital de su feudo a un exguerrillero para que gobernara a su acomodo”, me dijo un abogado pseudo amigo mío, más pobre que una gallina flaca pero más reaccionario y ultraderechista que el mismo generalísimo Francisco Franco. Y me tocó convencerme que el tipejo ese tenía toda la razón. Y que la tiene. Desgraciadamente para el pueblo colombiano, el tipejo ese tiene toda la razón. Pero de la misma manera desgraciadamente para la oligarquía neoliberal también, por aquello que los japoneses llaman Hara Kiri, y que los nacionales decimos, darse con una piedra en los dientes. Pues claro porque entre más verraca sea la enfermedad, más rápido se muere el paciente. Cuánto más terrible se haga el hambre, con mayor saña se hará la búsqueda de la comida. Los periodistas que hemos estado en campañas políticas sabemos muy bien, y los que no lo han estado también, y no sólo los periodistas sino cualquier ciudadano común lo sabe, que a la clase política ya muy pocos le creen. ¿Culpa de quién?
No se puede ser tan ingenuo de no darse cuenta que en Bogotá, para las elecciones de congreso que acaban de pasar, votó cerca de un 33%, es decir una minoría. No se puede ser tan ingenuo de no darse cuenta que en Colombia cada día aumenta, en función exponencial, el abstencionismo electoral. La clase política y los dirigentes de este país no se pueden tapar los ojos para no ver y ponerse tacos de madera en los oídos pata no oír, que al pueblo lo distraen con remedios anodinos suministrado en pequeñas dosis que con el tiempo lo que hacen es agravar la enfermedad. Yo estoy totalmente seguro que una gran parte de ustedes, amigos lectores, vieron las escenas apocalípticas presentadas por la televisión nacional de Colombia en el noticiero Caracol, también de Colombia,  viernes anterior a las siete y diez AM, en que se ven mundanales de animales muriéndose unos, o ya muertos otros, por la sed a raíz de un verano espantoso en la localidad de Paz de Ariporo, Departamento de Casanare, también en la República de Colombia. Como ustedes lo vieron, entonces queda demostrado que eso no es invento mío. Que esas no son falacias de la oposición. Y eso ocurre en uno de los Departamentos más ricos del país. ¿Se hubiera podido evitar esa catástrofe y se podrán evitar las que vienen? Claro que sí. Con el solo hecho de haber construido a tiempo reservorios de agua suficientes, se habría podido. No hay plata para ese tipo de obras, dirán los aludidos. ¿Y entonces dónde están las regalías petrolíferas?
Lo que yo no he podido entender es ¿Por qué los colombianos mutuamente nos odiamos tanto? Porque la verdad es que siento este problema como un simple y preocupante odio y desprecio de los que les sobran los millones de dólares, con los que no tienen un puñado de monedas para vivir. Simple odio y desprecio, repito. Y lo de Buenaventura, qué. ¿Será que se trata de otra Colombia? Si militarizar a Buenaventura y/o “eliminar” políticamente a Petro es la solución, bienvenida sea. Les aclaro que jamás he votado por Gustavo Petro. Es sólo la nostalgia.

lunes, 17 de marzo de 2014

Apagando fuego con gasolina

                                               Trafugario
                                             Por: José Óscar Fajardo 
Uno a veces mama gallo diciendo que Colombia es el país del mundo donde mejor se practica la social-bacanería por lo que dicen las estadísticas. En los dos últimos años nuestro país se ha clasificado como el número uno más feliz del mundo, no obstante con unos índices de pobreza, de pobreza extrema, de inequidad en la tenencia de tierra, de ingreso per cápita, lamentables. Con una educación secundaria que nos tiene en el puesto 63 de 65 países encuestados. Con uno de los sistemas de salud más denigrantes de la tierra. Y si sigo la letanía de desgracias mis lectores, a quienes respeto mucho me van a decir, qué verraco tan cansón si eso lo dice frecuentemente. Tienen toda la razón. Metámosles guarapo y bazuco a estos piojosos con eso los mantenemos bacanizados, parece ser la frase de cliché de los verdaderos dueños del país. Para la muestra un botón. Miren la perla a que hace alusión el escritor Gustavo Alvarez Gardeazábal en el periódico ADN del jueves anterior. Se refiere a la propaganda de la cerveza Póker con motivo de la supuesta fiesta de los amigos que Fenalco está tratando de implantar para estos días de marzo, en la que los fabricantes de la misma le embuten por todos los orificios al televidente y en especial al consumidor muchacho colombiano, que es más “afectuoso” regalar una cerveza que un libro.
Durante el comercial dicen en off: “Llega el día de los amigos, un día en que a un amigo no se le da cualquier regalo… Se le da el mejor regalo del mundo”. Eso está ambientado con planos de amigos enfiestados regalándose cervezas. Después meten unos planos cuando un amigo regala un libro, y en ese momento la música triunfal para en seco y quien lo recibe, visiblemente decepcionado, pregunta: ¿Un libro? El jolgorio y la música de fondo vuelven cuando encuentra que dentro del supuesto libro, que es hueco, hay una cerveza (Póker) oculta. A mí me aterra es que a un publicista, que se supone tiene una carrera universitaria y sabe algo de sicología y entiende perfectamente el significado de las palabras “persuasión”, “alienación”, no doy más sinónimos para que no se vaya a suicidar, se le ocurra “envenenar” de esa manera tan vergonzante y tan humillante a la juventud de este país. Yo creo que a ese fundamentalista de la beodez no se le ocurrió pensar que, uno de los grandes problemas de las sociedades modernas, es precisamente el alcoholismo y la drogadicción. Y que sólo con programas educativos, sociales y culturales a través de las instituciones de educación, hay una posibilidad, si no de derrotar esos caballos del apocalipsis, por lo menos sí de contrarrestarlos.
Si de acuerdo a las pruebas PISA para la educación en los países que se sometieron a ellas, las cuales nos dejaron en una posición demasiado raquítica, se comprobó y demostró que uno de los graves problemas de nuestra juventud estudiantil es que no le gusta leer, que la comprensión de lectura de los pocos que leen es rigurosamente pésima y, que si esta es la base fundamental del aprendizaje, entonces ¿Quo Vadis educación? ¿Quo Vadis investigación científica? Ahora, para apagar el fuego con gasolina lo que falta es que estos “publicistas” metan una Miniuzi o una granada de fragmentación dentro de un supuesto libro para así promover la paz. La paz de los sepulcros. Y qué tal los otros científicos de la publicidad promoviendo el “fanatismo” al fútbol cuando el fanatismo es una condición sicopatológica, es decir, un paranoia, que induce a los individuos a cometer los peores delitos con el fin de defender sus creencias deportivas, políticas o religiosas. Los hooligans son una muestra. De los otros no hablo porque me aplanan las gónadas.

sábado, 8 de marzo de 2014

Pa’ que se acabe la vaina

                                                           Trafugario
Por: José Óscar Fajardo
Por lo que veo se vinieron encima las elecciones y en este momento lo que fue, fue. Alea jacta est. Yo a través de mi periscopio político opiné, democráticamente y con el debido respeto político e ideológico de la gente, cuáles eran los candidatos que en mi criterio personal, debían estar en el Congreso de la República poniendo la cara por el Departamento de Santander. Son siete cámaras por reglamento y todos los senadores que se puedan, dado que dicho reglamento lo permite. Lo que no lo permite es el caudal de votación ya que la gente está renuente a votar, tal vez agobiada por sus propios desengaños. Eso es lo que voy a tratar de escudriñar en la visión periscópica de hoy. Téngase en cuenta que este domingo hace exactamente ocho días el índice de voto en blanco se hallaba en la preocupante cifra del 41%. Aclaro. Sólo la cifra del voto en blanco. Del índice de abstención tendremos noticias sin recovecos esta misma noche y ahí sabremos cómo está el ambiente electoral en Macondo. No es que sea aguafiestas. Es que veo mal la cosa y ojalá esta tarde se demuestre con números que estoy totalmente equivocado. Supongate marco Tulio que el índice de abstención electoral en este tiro sea sólo del 20%. Entonces estaremos hablando de un 61% aproximadamente de votos que no le llegarán a ningún candidato. Grave la cosa.
Pero ¿por qué la gente no quiere votar, o está dispuesta a votar en blanco un 41%? Yo hago una deducción altamente científica y la traduzco en esta frase: Cuando un burro se echa al suelo y por nada del mundo quiere andar, es porque el burro está mama’o. Hace poco menos de un mes el columnista de EL TIEMPO Moisés Naim, periodista de los tesos de América Latina, dijo al iniciar una de sus peroratas dominicales que leo con fruición, una frase lamentablemente lapidaria: “Los políticos nos acostumbraron a creer que ellos son mentirosos”. Yo no es que esté totalmente de acuerdo con el contenido de la frase, pero sí invitaría a los practicantes de esa disciplina, a que hicieran un análisis filosófico, sociológico y político para tratar de establecer si es cierto lo que dice, o al señor Naim se le está averiando el opinador cibernético. Porque si de diecisiete o dieciocho millones de electores, hablando en cifras redondas, sólo “sufragan universalmente”, cinco o seis, también en cifras redondas, no creo si no estoy seguro, hemos perdido el semestre inexorablemente. Porque pueda que haya legalidad total en los comicios electorales a la luz de la ley. Pero ¿dónde está la legitimidad de los electos? ¿Un Congreso Nacional elegido por una minoría? Cosa de volverse loco, pues no pudo coger tampoco el maldito jabalí, dice la poesía.
Nos queda entonces una tabla de salvación, por ahora, y consiste en lo siguiente. Como no han transcurrido las elecciones y no se sabe nada de cifras, pues ojalá yo esté totalmente equivocado, orinando fuera del pote, y que todo resulte al contrario de lo que estoy vaticinando para el bien de la patria. Pues cada vez que miro en la televisión, o leo en los periódicos sobre lo que está sucediendo en Venezuela, y más grave todavía lo que puede llegar a pasar en el mundo si en Ucrania no se calman los ánimos, vade retro Satanás. De qué le sirve a Venezuela tener las reservas petrolíferas más grandes del mundo, produciendo más de 2.5 millones de barriles diarios, si se están matando a garrotazos. Y para allá va Colombia que se las pela si los políticos no revalúan sus tesis. “Si los índices de corrupción no se bajan a sus debidas proporciones”: Turbay Ayala.

lunes, 24 de febrero de 2014

Hoy con Jaime Durán

                 Trafugario
                                   Por: José Óscar Fajardo                                         
Para esta ocasión mi periscopio político avizora que este otro candidato al senado de la República debe estar en la nómina electa, ya que el Departamento de Santander necesita un buen equipo en el Congreso. Jaime Durán Barrera es un ciudadano oriundo del municipio de San Gil, nacido el 3 de agosto de 1960, es decir que apenas tiene 53 años. En su actividad política hay que destacar su inició en el Concejo Municipal de esta ciudad en 1988, y que posteriormente fungió como diputado de la Asamblea Departamental de Santander en el año de 1995, donde lideró varias investigaciones acerca de los manejos administrativos de importantes funcionarios de la Gobernación del Departamento. En el año de 1988 se presentó como candidato a la alcaldía de San Gil, resultó ser ganador y ejerció este cargo durante todo el período constitucional. Una vez terminado este periplo, continuó su carrera política y fue así como en el año de 2000, habiendo obtenido una magnífica votación a nivel nacional, arribó triunfalmente a la Cámara Alta o Senado de la República, como segundo renglón del entonces veterano senador Hugo Serrano Gómez. De acuerdo a su trayectoria política y a su tarea en dicha corporación, para Santander sería bueno que este joven y aguerrido político de las toldas del Partido Liberal, regresara a cumplir con los objetivos políticos que se propuso desde que empezó hace ya tres periodos.

Jaime Enrique Durán Barrera es abogado egresado de la Universidad Externado de Colombia, y además tiene especializaciones en Derecho Administrativo y en Derecho Minero y Energético, de ese mismo claustro universitario. Como estrategia de campaña y a la vez como objetivos propuestos para su ejercicio en el senado, Durán Barrera plantea que, como los demás colegas del Partido Liberal, trabajará sin descanso por la Paz del país, ya que sin este punto a favor, de nada o poco servirán los logros en otros campos de la vida nacional. Porque la Paz es fundamental para un verdadero desarrollo nacional. Esa es mi bandera y esa es la bandera de nuestro glorioso Partido Liberal. Si no tenemos Paz en las ciudades y en los campos, jamás habrá un desarrollo integral, argumenta. Como un segundo punto el doctor Durán Barrera dice que dará los debates que sean necesarios para lograr rebajar en mil pesos el precio actual de la gasolina, una de las más caras del mundo. Y este combustible es la sangre de grandes, medianas y pequeñas economías o industrias En cuanto a su actividad en el Departamento de Santander, un objetivo específico es la reparación, construcción y reconstrucción inmediata de toda la malla vial del Departamento, sobre todo las vías de conexión intermunicipal que se encuentra en un estado lamentable. Respecto a la capital del Departamento, el candidato Durán Barrera, hoy senador de la República, manifestó que en este momento, él y otros congresistas liberales de Santander están gestionando ante la presidencia de la República, recursos para aliviar los altos costos de la valorización en la ciudad de Bucaramanga, mínimo en un 50%. Pues este es uno de los factores que más lesiona el bolsillo sobre todo de las gentes de menores ingresos. Yo siempre he tenido en cuenta que una de las tareas esenciales de un congresista de Santander, dijo, es proteger y fortalecer las economías pequeñas porque son de las que viven las gentes del común, ya que en nuestro Departamento es escasa la gran industria. Finalmente es bueno tener en cuenta, sobre todo para la comunidad de la provincia de Vélez, que el candidato Jaime Durán Barrera está acompañado en fórmula para la Cámara por la exalcaldesa de Barbosa, ingeniera Deyanira Ardila González, en la tentativa por alcanzar sus curules en el Congreso Nacional.      

miércoles, 19 de febrero de 2014

Con Deyanira Ardila González

                                           Trafugario
Por: José Óscar Fajardo
Continúo con la retreta de conceptos acerca de los candidatos que, de acuerdo a mi periscopio político, deben estar por el Departamento de Santander en el Congreso de la República, para el caso de hoy, en la Cámara de Representantes. Hablo de Deyanira Ardila González, quien ya fue alcaldesa de Barbosa, dos administraciones atrás. Se trata de una ingeniera ambiental que inició su carrera política como candidata a la alcaldía de esta localidad, periplo que la llevó a ser la primera mujer en llegar al más alto cargo oficial en dicha localidad. Ella es otro exponente de la política regional, más concretamente de la provincia de Vélez, que quiere trabajar por el bien de todas las gentes de la provincia. Claro que anteriormente se había desempeñado como gerente de la empresa de servicios públicos de Barbosa. Usted por qué quiere ser Representante a la Cámara por Santander, fue una de las preguntas que le hice. Porque nuestro Departamento no tiene representantes de esta provincia ni en la Cámara ni en el Senado y eso se ha reflejado en un atraso total en todos los sentidos, que no tiene precedentes en la región. De la historia reciente, Santander y exactamente la provincia de Vélez, nunca había estado tan huérfano de poder y de dirigentes en el congreso nacional y por eso estamos tan mal en vías de comunicación. Las carreteras intermunicipales están completamente acabadas y hasta el momento, no se ha visto para nada el apoyo oficial.
En cuanto al renglón de la Salud, la candidata Deyanira Ardila dice que hay déficit para cubrir las necesidades reales de los habitantes de este sector del Departamento. El hospital de Barbosa, dijo, está prácticamente en obra negra y los enfermos de cierta gravedad deben ser remitidos al hospital de El Socorro o a Bucaramanga. Del sistema de servicio de agua potable para el consumo de la comunidad, la candidata afirma que es quizá el más grave problema de varios municipios de la provincia de Vélez, pero sobre todo del municipio de Barbosa. Deyanira Ardila cree que con el ritmo de crecimiento que tiene Barbosa y que se palpa en el auge de la construcción, y con el aumento de la población tanto permanente como flotante, en pocos años la ciudad va a tener un verdadero caos por la falta de este recurso de primera necesidad. Y además por la carencia total de propuestas de las administraciones tanto gubernamental como municipal, para buscar las soluciones adecuadas. 
En cuanto al problema de la vivienda de los sectores más golpeados por la pobreza, la candidata dice que las propuestas de solución son discriminatorias ya que a los habitantes de las zonas rurales se les trata en inferioridad de condiciones, puesto que no reciben el mismo apoyo económico que los habitantes de los sectores urbanos. La cantidad del monto de los subsidios es demasiado menor en los habitantes del sector urbano, es decir que los urbanos reciben mayor apoyo monetario del estado. Los cierto es que ella dice que los problemas de la provincia de Vélez son demasiados, pero que se sienten con mayor intensidad por la carencia de representantes a nivel nacional. Quiero que los santandereanos me den la oportunidad de ser Representante a la Cámara porque allá es donde tengo que dar la pelea presentando proyectos y sacándolos adelante para que el progreso de la región sea una realidad. Cuáles son los problemas más graves que tiene el municipio de Barbosa, le pregunté. La delincuencia, la drogadicción, el alcoholismo y la prostitución a todos los niveles, que han tomado auge por la falta de programas institucionales y por la no inversión en la comunidad en los renglones deportivos, educativos y culturales.

lunes, 17 de febrero de 2014

Las épocas gratas de los 20 años...

       ¿Candidato de los viejos? ¡A mucho honor!
Horacio Serpa
“Yo también tuve 20 años”, les recuerdo algunas veces a mis alumnos y se ríen a carcajadas. Sonrío con picardía y al vuelo recuerdo épocas gratas. Hice militancia política desde los 16 años en el MRL; me posesioné como Juez a los 21; fui Alcalde a los 25 años, Representante a la Cámara  a los 31, Senador a los 43, Procurador a los 45, Ministro a los 47, Constituyente a los 48, Comisionado de Paz a los 49. A los 50 ya había hecho carrera política completa. A los 54 luché a brazo partido por la Presidencia de la República. Fueron enormes compromisos en la juventud y la madurez.
Lo recuerdo porque algún despistado pretendió ofenderme diciéndome que soy el candidato de los viejos al Senado de la República. Por supuesto y con mucho interés. Lo soy también de otros temas y compromisos, pero igualmente de mis contemporáneos, de la gente de la tercera edad. Nací en 1.943 y soy uno de ellos. Los puedo representar “con lujo de detalles”.
Somos 4.5 millones de viejos, si así quieren llamarnos a los mayores de 60 años. Menos de una cuarta parte tienen pensiones de miseria. La mitad vive en la pobreza absoluta. Algo más de un millón reciben cada dos meses un pequeño subsidio del Estado, que les sirve bastante a los más pobres. Pero todo esto es una situación injusta. Una hecatombe ética, inicua, inequitativa.
Con gusto, con compromiso social, me apersono de esta población marginada, sin seguridad social, sin amparo estatal, abandonada en gran parte, que sufre humillaciones, tiene hambre, está enferma, no cuenta con techo y una gran mayoría vive en los rincones, perdidas la esperanza y la dignidad.
Todos los viejos pobres deben tener subsidio o la media pensión que reclaman. Todas y todos han de contar con seguridad social. Las pequeñas pensiones deben reajustarse con el aumento del salario mínimo. En general, deben gozar de recreación, asistencia social, respeto, afecto. Lo merecen.
La actual sociedad debe bastante a las y a los mayores de edad. Su destino no debe ser esperar la muerte en medio de sufrimientos y tristezas.
Hay que ponerle vida a sus años. Ya que Dios y la sociedad me brindaron el privilegio de ser un veterano sano y con bienestar, en el Congreso promoveré la revolución social para la tercera edad. Pensionados, adultos mayores, ancianos, tendrán doliente en el Senado.

No debiera ser tarea solo de viejos. Buscaré la ayuda de los jóvenes, en nombre de sus padres, de sus abuelos y de su propio futuro. Porque si les va bien, llegarán a viejos. La vejez es grata, es una época de luz, de felicidad, pero con amor, con ingreso, con seguridad social y dignidad. Lucharé por mi clase, por mi gente mayor, por mi gremio pensional. ¡Con gusto, a mucho honor!

sábado, 15 de febrero de 2014

Los fondos de pensiones, el negocio más lucrativo

Cartas del lector
Amigo Bernardo:
En el comienzo de este año electoral por excelencia y ante la avasalladora cascada de alzas en los servicios públicos, los impuestos crecientes, el predial desbordado, la valorización confiscatoria, la corrupción galopante y la violencia política y la criminalidad que clavan sus garras en los más débiles. Como ciudadano del común, me atrevo a hacer la siguiente reflexión:
Recibir una pensión para paliar nuestras necesidades en la etapa final de nuestra existencia es una justa aspiración de quienes hemos trabajado con tesón y honradez durante este ya largo gran tramo de nuestra vida.
A manera de un simple ejercicio de comparación, vale la pena analizar cuanto han desmejorado en Colombia los derechos de los trabajadores con la implantación del modelo neoliberal.
En efecto, si tomamos como base la Ley Sexta de 1945 que estableció el derecho a pensionarse a la edad de CINCUENTA AÑOS y, hoy, con los avances de la ciencia y la tecnología que hacen más eficientes los procesos de producción, con base en la Ley 100, esa edad se ha elevado a SESENTA Y DOS AÑOS a partir de Enero de 2014, sin ninguna justificación valedera.
Es elemental que de 1945 a 2014, en cuanto se refiere al derecho a recibir una pensión de vejez, los trabajadores hemos perdido DOCE AÑOS de nuestra vida y, por lo mismo, estamos regalando DOCE AÑOS de trabajo que van a enriquecer hasta el infinito esos fondos privados de pensiones que, hoy por hoy, son el negocio más lucrativo de los bancos.
Lo más lamentable y triste de esta injusticia es el silencio, la aceptación indolente de los millones de personas que, solamente en Colombia, hemos sido expropiados de DOCE AÑOS de nuestra vida sin que se haya oído una queja y menos una protesta de los afectados y menos de quienes, desde las tribunas electorales y el Congreso, se declaran sus defensores para reclamar el voto de los ciudadanos.
Atento saludo,
Reinaldo Ramírez

lunes, 10 de febrero de 2014

Condecoración, con el escudo bandera de Santander

Por: Bernardo Socha Acosta
Recibir una condecoración, es sinónimo de mayor responsabilidad en el ejercicio de una actividad y para el caso del periodismo, es mucho mayor, porque esa responsabilidad debe ser una garantía  para el receptor a quien  está dirigida la labor de la comunicación informativa y formativa, como lo es la comunidad.  
Una condecoración es un acto de reconocimiento de un significativo e incalculable valor para quien lo recibe. Para un periodista debe ser el premio inesperado por cumplir lo que  debe realizar una persona dedicada a la misión de comunicar.  
Pero hay que decir, que, la sociedad que nos honra a cada instante que lee, escucha o ve el fruto de nuestro trabajo a través de los diferentes medios de comunicación, nos premia con su confianza y se concreta y se materializa a través de sus gobernantes, para el caso que nos ocupa, la gobernación de Santander que hizo un reconocimiento a un grupo de comunicadores  dentro de la celebración del día nacional del  periodista, con el Escudo bandera de Santander.
La entrega de una condecoración como la que nos ha impuesto el gobernador de este departamento Richard Aguilar Villa, en nombre de la institucionalidad,  representa gratitud oficial,  representa el reconocimiento a una labor, representa confianza en lo que hace un periodista, representa  aprecio, representa respeto y representa un estímulo.  Pero más allá de esto, representa para el homenajeado  una responsabilidad que debe ser cada día más pulcra y más atractiva para los intereses de la comunidad, que espera a diario que la comunicación esté garantizada de la seriedad, la imparcialidad, la idoneidad y la claridad.  
Decía que esta condecoración es un premio institucional, porque fue oficializada mediante decreto, que homologa  la ley  918 de 2004, que instituyó  el día nacional del periodista, el 9 de febrero de cada año.
Y al expresar públicamente estas palabras de gratitud  por este reconocimiento que hizo la gobernación, a través de su  mandatario, Richard Aguilar, con la entrega del Escudo bandera de Santander, quiero  agradecer como condecorado, igualmente a quienes hicieron la logística durante la premiación y quienes trabajaron en este proyecto, como el director de la oficina de prensa y comunicaciones, Manuel Navarro y a cada uno de los secretarios que se sumaron a la aprobación del mismo y a quienes nos acompañaron en la ceremonia, los secretarios de  Vivienda, Carlos Ibáñez y de agricultura, Ludwing Otero.   Muchas gracias a todos. Felicitaciones también para mis colegas  que fueron galardonados.

jueves, 6 de febrero de 2014

Tatequito a la feria de las “Foto-multas”

Por: Bernardo Socha Acosta
Por fortuna quedan instituciones que defienden a la sociedad colombiana de los atropellos aberrantes que intentan establecer dependencias del gobierno que más bien parecieran el azote del pueblo como reiteradamente lo ha hecho el Ministerio de Transporte, últimamente con las licencias de conducción y ahora con las llamadas Foto-multas.
Y cuando hablo de las instituciones que defienden a la sociedad, me refiero al Consejo de Estado en  relación  con los llamados FOTO-COMPARENDOS. Y gracias a esta sentencia, los conductores por lo menos tiene el alivio de no ser castigados con el 100x% de la multa, porque al ordenar que la autoridad de transito notifique personalmente la sanción, el afectado puede pagar en el tiempo previsto y recibir un descuento del 50%.
Con este “gancho” (foto-comparendos) establecido con el desarrollo de la ciencia y la tecnología, el Ministerio de Transporte y algunas, por no decir que todas, las Direcciones de Transito del país  habían  iniciado la peor guerra vivida en la historia colombiana contra los conductores de vehículos, en una arremetida en la que los directores y  jefes de las oficinas de Tránsito  veían poco el número de alféreces para ordenarles que realizaran las más funestas cruzadas por las calles y carreras de las ciudades, amedrentando a cuanto encontraran con la aplicación de foto-multas y sin escuchar razones del por qué alguien se estacionaba así fuera en la  vía de la periferia más solitaria de la ciudad.  
Con estas famosas cruzadas o “batidas” como les dicen, pareciera que las autoridades de transito quisieran enriquecer a como diera lugar a esas entidades, no se sabe con qué finalidad, aprovechándose de una  normatividad que por más respetable que sea es atentatoria  de los derechos sociales y económicos de una sociedad que no alcanza a trabajar para sufragar obligaciones tributarias de toda clase.  Pero además la forma como querían las autoridades de tránsito (no los alféreces porque ellos cumplen órdenes) sacarle la platica de las multas a los conductores, era violatoria del debido proceso, como lo  reafirmó el Consejo de Estado en su sentencia, para regular la norma de la cual son también responsables  los llamados PADRES DE LA PATRIA (congresistas) que aprobaron  en la ley unas cuantías económicas que lesionan  no solo lo económico sino lo moral de un ciudadano.  Pero como lo congresistas y los burócratas de las oficinas de tránsito no sienten en dolor de los asalariados que muchas veces tienen que destinar lo del pan de sus hijos para pagar una multa de esas de TRÁNSITO, no por hechos gravísimos como si serían pasarse un semáforo en rojo o conducir embriagado, sino por el desgraciado momento de pararse un minuto en un sitio  de los llamados prohibidos, o así no sea prohibido, porque eso es lo que se ha visto. Un ciudadano que sea tratado de esta forma, jamás puede reponerse  del dolor y la amargura que deja el pago de una multa injusta, una multa que muchas veces lo obliga a sacrificar un bien o un salario para poderla cumplir, o poderla cancelar.
Muchas veces el estado a través de algunas instituciones con funcionarios insensibles, es el responsable de todos los males que un país como Colombia padece.  La problemática social, no nace por gusto de sus actores; lo motivan fuerzas distintas y en este caso lo motiva el mismo estado que con sus funcionarios crueles, obligan al ciudadano a volverse malo y ya los ejemplos lo dicen todo.  En el caso que nos ocupa, gracias al Consejo de estado que le devolvió la confianza a muchos colombianos que estaban en la mira de los más absurdos atropellos. 

domingo, 2 de febrero de 2014

Con Horacio Serpa Uribe

                                                        Trafugario
Por: José Óscar Fajardo
Con este candidato es bien complicada la cosa porque casi nada hay que decir dado que le pasa lo de Lionel Messi: que todo el mundo lo conoce. Y eso es muy bacano y ventajoso a la hora de ir a unas elecciones políticas siendo uno candidato. Además es un hombre intelectual que “todavía fornica”, como se lo dijo él mismo a un periodista que quiso mamarle gallo en una entrevista por aquello de sus años. A mí me parece muy importante eso. No que fornique, ya que eso es un asunto demasiado personal, sino que se nota de lejos que es un hombre de debates. De defensa siciliana, como diría un ajedrecista. Ahora entremos en materia. ¿Por qué me gustaría, de acuerdo a mi periscopio político, que el doctor Horacio Serpa volviera al Senado? Pues no porque fornique, que eso de por sí ya es una proeza, sino porque es un político de espectro nacional e internacional. El doctor Horacio, y que conste que no le estoy echando cepillo ya que casi nunca nos vemos y mucho menos nos escribimos, es uno de los pocos políticos que conoce el país desde una escuela pública donde recibió sus primeras enseñanzas. Baste con decir que su señora madre era profesora de escuela y que son de estricto origen proletario. Cuando muchacho jugaba basketbol en el colegio Santander de Bucaramanga, como cualquier estudiante largo y flaco, y cuando pudo, se fue a Barranquilla a estudiar la carrera Derecho.
Entonces, cómo no va a conocer a Colombia un tipo dedicado a la política que viniendo de una familia modesta y pasando por ser juez de pueblo chiquito, concejal de pueblo chiquito y así de piedra en piedra y salto y salto, pasando por la secretaría de Educación de Santander, llega a ser Diputado de Santander. Y así en esas condiciones de ires y venires y de dimes y diretes, llegó a la Cámara de Representantes y posteriormente al Senado la primera vez, y continuó por varios periodos. Cómo no va a ser “arrecho un pingo”, y cómo no va a conocer a Colombia política, económica y socialmente un individuo del común que luchando de elección en elección, llega ser candidato al más alto cargo del país: la presidencia de Colombia. Cómo carajos no. Y eso que no estoy contando que, entre tantas otras, fue Procurador General de la Nación y Embajador ante la OEA. En ese estado de cosas, uno colige de ipsofacto que Horacio Serpa Uribe es un político que debe y tiene que estar en el congreso colombiano porque, por sobre todas las cosas, Santander lo necesita. Tengo que aclarar que los demás candidatos son supremamente importantes. Pero Serpa Uribe es decano entre ellos y eso tiene su lógica dialéctica. Y no porque fornique. Sencillamente es un hombre que sabe del país, desde sus ancestros mestizados hasta de su actual sociología, visiblemente trasculturada y sojuzgada.
Ya he dado en columnas anteriores los nombres de dos candidatos al Senado que me gustaría, acompañaran al doctor Serpa en el Congreso. Porque todos los que logren la curul en cualquiera de las cámaras, deben conformar un grupo unido de trabajo, con el fin de que en el Departamento de Santander se beneficien en todos los sectores sociales y no sólo la clase política. Para que ese grupo de parlamentarios selectos logre que Ecopetrol, la primera empresa industrial colombiana, orgullosamente enclavada en nuestra tierra, invierta siquiera una parte miserable de sus ganancias en el desarrollo y progreso de sus gentes. Además, porque todos los santandereanos estaremos pendientes de los debates entre Serpa, Uribe y Robledo puesto que debe quedar claro quién es el más arrecho de Pueblo arrecho. Y no exactamente fornicando.

sábado, 1 de febrero de 2014

Que no vendan otro patrimonio nacional

Horacio Serpa Uribe
                      S.O.S: Urge salvar a Isagén
Una de las joyas de la corona del pueblo colombiano quedará en manos de extranjeros. Hay que pedir al gobierno que no la venda.
Ha sido larga la agonía de una de las empresas más grandes, productivas y estratégicas del País, que es al mismo tiempo de los pocos patrimonios reales, efectivos, que le quedan a los Colombianos.
Isagén le produce dividendos al Estado, está bien manejada, en pleno crecimiento, genera empleo, es ejemplo de éxito y orgullo de los colombianos. En Mayo empezará a funcionar la Hidroeléctrica del Rio Sogamoso, una de las principales del país y la más moderna.
Argos ya no la comprará. Por consiguiente, alguna multinacional extranjera la va a adquirir y la plata de la venta, por más bien que la apliquen, se esfumará en poco tiempo sin ninguna utilidad social sobresaliente. El estado quedará más pobre. Y no volverá a recibir utilidades.
No es disgusto a los extranjeros. Bienvenidos. Que lleguen, inviertan, construyan, hagan nuevas empresas. Lo necesitamos. Es que hasta ahora los colombianos no conocemos razones valederas que justifiquen su enajenación.
Estamos a 4 meses de la elección presidencial. Soy de los que se está quemando el cuero por la reelección del Presidente Santos, con pasión, con gusto. ¿Por qué no esperar hasta que pasen las elecciones? Seguro    que la elección se va a producir en la primera vuelta. El Presidente Santos, con un mandato renovado, tendrá tiempo para repensar  tan delicado asunto. “De las carreras no queda sino el cansancio”.
Horacio Serpa
Candidato al Senado, # 1 Liberal.
Bogotá D.C., 31 de Enero del 2014

martes, 28 de enero de 2014

Una equívoca concepción ciudadana...

No todos los políticos son iguales
Libardo Gómez Sánchez
Diario del Huila, Neiva, enero 27 de 2014
La semana anterior estuvo el senador del Polo Jorge Enrique Robledo de gira por el Huila y en sus intervenciones hizo referencia a un criterio que se ha generalizado entre la población y que se resume en la frase: “todos los políticos son iguales”, opinión que en buena parte explica la abundante abstención, la invitación al voto en blanco y hasta el desparpajo con que algunos ciudadanos se mueven entre las diferentes banderías en época electoral; para discutir esta equivoca concepción el senador utiliza varios argumentos, sin embargo el primero que esboza hace referencia a que no todos se acogen a la comodidad de la Unidad Nacional en la que se reparten prebendas, contratos , burocracia y la mal llamada mermelada expresión que el gobierno de Santos puso de moda cuando justificó el despojo de las regalías a las regiones, la pregunta que suscita esta decisión es ¿qué razón lleva a algunos congresistas a perderse los favores presidenciales, a transitar por el desierto y recibir el garrote gubernamental?  ¿Qué tienen que los diferencia, que los hace distintos? Robledo afirma que son dirigentes a los que no les gusta el país que sus ojos ven: una enorme porción de la población en la miseria, sin trabajo, sin salud, sin educación, una industria nacional camino a la quiebra y un agro agredido por la invasión de la producción extranjera, una nación a merced de poderes extranjeros gracias a los TLC firmados por doquier, en fin una multitud de calamidades que tienen remedio si se gobierna con criterio nacionalista y no para el beneficio del capital foráneo.
Explica que los Juanmanueles no van a cambiar sus políticas, no va ser posible persuadirlos del daño que le hacen a los colombianos porque a ellos les va muy bien así, viven entre los puestos de privilegio de la alta burocracia, las coimas y las sillas ejecutivas de las multinacionales a las que les cuadran los negocios con leyes y normas, de tal suerte que la única forma en que sus terribles políticas no sigan al mando es derrotándolos en las urnas.  
Las listas al Senado y Cámaras de Representantes que el Polo inscribió están compuestas no por políticos de oficio sino por indignados, líderes sociales probados en los reclamos de los diferentes sectores del agro, de la salud y la educación, de tal suerte que si el pueblo quiere cambiar el desastroso rumbo que tomamos, el próximo 9 de marzo tiene en esas filas a quienes elegir.

domingo, 26 de enero de 2014

Con Ángel Alirio Moreno

             Trafugario
Por: José Óscar Fajardo                                        
Este brillante abogado y periodista es otro de los candidatos santandereanos al senado que, de acuerdo a mi periscopio político, tiene argumentos justificados para estar en esa corporación.  Estas son mis apreciaciones.
Una. Porque Angel Alirio Moreno viene de abajo, del puro pueblo, y al contrario de muchos aspirantes, empezó siendo concejal de Barbosa, es decir que ha hecho toda la carrera política. En esa época comenzó y con todos los sacrificios, sus estudios de Derecho  en Tunja, para lo cual viajaba todas las tardes desde Barbosa.  Lo más admirable es que, en esas condiciones tan adversas, logró terminar su carrera.
Dos. Porque es un hombre muy preparado en su profesión del Derecho lo que, sumado a sus habilidades innatas para la oratoria y el periodismo, profesión ésta que ha ejercido con brillantés, lo convierten en un influyente hombre de debate.
Tres. Porque la provincia de Vélez, de donde es oriundo Angel Alirio, hace ya mucho tiempo que no tiene representantes en el congreso de la República y eso le ha mermado el progreso y la participación política a quizá la más antigua provincia de las siete que conforman esta sección del país.
Cuatro. Porque Angel Alirio Moreno, como político de origen popular, conoce perfectamente los problemas que le atañen a esos sectores de la comunidad como son vivienda, salud, educación y trabajo, y ello habrá de servirle de acicate para sus debates políticos en el senado de la República. Cinco. Porque Angel Alirio Moreno en este  momento es el político más importante de la provincia de Vélez, máxime si se tiene en cuenta que hace ya varios años ocupa la más alta dignidad, es decir, la presidencia, de un partido que pone más de un millón de votos y tiene veinte congresistas con cuya unidad y trabajo, podrán lograr innumerables beneficios de ley y de justicia para muchos colombianos.  Sobre todo para los santandereanos que es la tierra que lo vio nacer.
Seis. Porque este abogado y periodista proviene de una modesta y laboriosa familia, y debe tenerse en cuenta además, que su padre fue un empleado del otrora Ministerio de Obras Públicas que por muchos años tuvo que velar por el buen estado de las carreteras del sur del Departamento, con el esfuerzo mancomunado de otros trabajadores.
Siete. Porque el candidato Alirio Moreno, por su formación literaria e intelectual, tiene serios compromisos con los cultores del arte de todo el país, pero sobre todo con la cultura regional de la provincia de Vélez.
Ocho. Porque Angel Alirio Moreno fue diputado de Santander, y tuvo el tiempo suficiente para demostrar su casta política y su entereza a la hora de debatir sobre los problemas que aquejan a los habitantes de los diferentes estratos de este sector del país.

Nueve. Porque el bocadillo veleño, golosina de ancestros culturales que ha identificado la provincia de Vélez a lo largo y ancho del país al paso de la historia, y en algunos otros lugares del mundo, se encuentra en peligro de extinción puesto que su materia prima que es la guayaba, también se encuentra en las mismas condiciones, y Angel Alirio Moreno conoce desde la raíz esta situación. Entre otras cosas, dicha problemática habrá de ser el caballo de Troya en el que tendrá que cabalgar el candidato, porque en el caso de salir elegido, ese será uno de los más enconados debates que tendrá que dar en el senado de la República porque el bocadillo veleño no se puede acabar. Finalmente, sólo me resta decir que Angel Alirio Moreno es un hombre confiable y capaz al cual le pueden encomendar los santandereanos, que los represente con eficiencia, dignidad y respeto.  

lunes, 20 de enero de 2014

Sentimiento y solidaridad

                          Por: Pedro Gerardo Tabares C.
Al registrarse 25 años del malhadado hecho de la Rochela, de trascendencia internacional en la justicia, servidores judiciales hicieron alto en sus labores al iniciar la jornada, para implorar al altísimo la protección de la vida, que en aquel lugar desapareció cuando los operadores de justicia cumplieron su deber, y solamente a través de la intervención internacional se orientaron decisiones aún no cumplidas.
Tal situación lleva a reflexionar sobre el alcance de la actuación supra-Estado en decisiones judiciales, que pueden  agotarse en las administrativas, como la relación a las connotaciones del “alcalde mayor”, que definió la Constitución, frente a ley posterior que se defiende con ahínco en la interpretación sobre lo cual ya hemos pergeñado alguna apreciación con base en las normas.
Ahora conviene solamente hacer énfasis en una realidad ineludible que se relaciona con interpretaciones de juristas que después de cumplir su preparación en el país, han recibido con fines orientados a la cátedra, conocimientos más allá de las fronteras patrias y que cuando emiten concepto desde un punto de vista teórico, pueden orientar, siempre y cuando no olviden las directrices de interpretación, que ni siquiera son fruto de la nueva Constitución, sino consagrada en normas centenarias que por su trascendencia teórica y fuentes, se aplican en las decisiones de la honorable Corte, que guarda el cumplimiento de la carta.
Precisamente, la nueva jurisdicción surgió con la  difícil concreción que ha llevado a la evolución en la aplicación de la acción de tutela que tantos beneficios  ha reportado al ciudadano corriente, hasta el punto que han dado parámetros  para orientarla contra decisiones judiciales y hasta para aplicar la jurisprudencia, que tiene apoyo en el nuevo Código de Procedimiento y de lo Contencioso Administrativo.

De esta orientación  surge que el Sr. Juez de tutela por ser constitucional debe aplicar la normatividad superior, y de ahí  los omnímodos poderes que tiene para examinar vías de hecho y error judicial, con una facultad no comúnmente aplicada como la suspensión provisional que también tiene orientación jurisprudencial amplia, para los casos en que la aplicación de normas de orden jerárquico se desconozcan, sobre lo cual cualquier referencia con desconocimiento de la tipicidad de la conducta es errado, pues en el evento de los contratos  la elección del procedimiento para su adjudicación tiene exclusiones, como hacerla por considerar la necesidad de  atender situaciones específicas que el texto legal erige como urgencia que debe ser atendida. Con ello se puede concluir que cualquier debate con explicación teórica de interpretación no pasa de ser un ejercicio enriquecedor, pero mientras existan interpretaciones con fuerza jurisdiccional, ellas serán las que deban acatarse y en especial las de rango constitucional que se han encargado a todos los Señores jueces de la República.

sábado, 18 de enero de 2014

Con Mauricio Aguilar

                                                       Trafugario 
                                           Por: José Óscar Fajardo  
Cumpliendo con lo prometido en mi anterior columna, un candidato que, de acuerdo a mi periscopio político puede estar reafirmando su curul en el Senado de la República, es el doctor Mauricio Aguilar, hijo del exgobernador coronel Hugo Aguilar, condición misma que se constituye en una de sus grandes ventajas. Estas son las premisas de las cuales parto yo, y por lo que estoy seguro, el doctor Mauricio va a repetir.
Uno. Porque el doctor Mauricio Aguilar es hijo del coronel Hugo Aguilar, como ya dije, y eso le da una ventaja enorme puesto que para muchas gentes de todas las raigambres, “el coronel Hugo Aguilar es uno de los mejores administradores que ha tenido el Departamento de Santander en los últimos tiempos y la gente lo quiere mucho”.
Dos. Porque el doctor Mauricio Aguilar es un joven profesional de la Ingeniería Industrial, profesión que le permite estudiar y comprender con un alto grado de exactitud, los problemas de la industria y la producción del país y de Santander y cualquiera entiende la importancia que tiene esta condición.
Tres. Porque el doctor Mauricio tiene varias especializaciones, entre ellas en Gerencia Pública, de la Universidad de Santander, especialización en Gestión de Empresas, de la Universidad de Valencia en España, y especialización en Alta Gerencia, de la Universidad Industrial de Santander, factores que le otorgan toda la autoridad profesional para plantear propuestas de desarrollo económico sostenible  para el país.   
Cuatro. Porque el doctor Mauricio tiene algo más de una docena de diplomados y seminarios en disciplinas análogas a su profesión, ingeniería industrial, que le dan la posibilidad de conocer muy de cerca los problemas de los trabajadores colombianos.
Cinco. Porque el doctor Mauricio, a pesar de ser un profesional bastantes joven, nació el 10 de Abril de 1976, cumple apenas 38 años, es un hombre maduro de personalidad, fuerte de carácter y noble en su proceder, características que lo convierten en un político de fácil acceso para las personas menos favorecidas social y económicamente, o de los estratos más bajos.
Seis. Porque el doctor Mauricio no hace compromisos falsos con tal de conseguir votos puesto que  sabe de sobra que eso le deteriora horrorosamente su imagen política.
Siete. Porque el doctor Mauricio es un hombre de diálogo ameno y de genio reposado, lo que produce una enorme confianza en las gentes que lo abordan para comentarle sus problemas o para plantearle sus inquietudes.
Ocho. Porque Santander necesita urgentemente de congresistas jóvenes en el parlamento, con capacidad de debate y con excelente preparación profesional con el fin de que este Departamento reciba mejor trato político y administrativo y mejores auxilios del tesoro nacional. Y Mauricio Aguilar es uno de ellos dado que cumple con todos los requisitos, éticos, intelectuales y profesionales para tal efecto.
Nueve. Porque en la provincia de Vélez, a raíz de la problemática por la cual atraviesa la industria del bocadillo, el Senador ha impulsado las siguientes estrategias: Fomento de la cultura de la tecnificación. Implementación de procesos de modernización tecnológica. Aumento de la competitividad de las empresas productivas. Fomento de la exportación del producto y su diversificación. Fortalecimiento de la dimensión ambiental en la producción del bocadillo. Articulación de las entidades que buscan potencializar el sector. Y finalmente, ha impulsado la sistematización en riego de cultivos.
Diez. Porque lo anterior hace imprescindible que el senador Mauricio Aguilar vuelva al Congreso de la República con el fin de que continúe las tareas que tiene pendientes, dado que, si bien es cierto que ha trabajado con verraquera por el progreso de la gente, en la provincia de Vélez falta mucho por hacer. La cadena productiva de la guayaba es hoy una tarea que va por la mitad, y su hermano, Richard Aguilar, es el gobernador.  

lunes, 13 de enero de 2014

Antes de que la embarre

                                                  Trafugario
Por: José Óscar Fajardo                                                    
Como todos ustedes lo saben, estamos en época pre-electoral y, eso le mueve los cimientos socio-culturales a todo el país. Entonces lo que quiero decirles es que es muy importante participar en el proceso electoral, así sea votando en blanco porque al votar, usted adquiere el sagrado derecho a protestar. Por eso mismo les advierto que, antes de que la embarre, escoja bien su candidato a la corporación que sea, pero repito, escójalo bien por las razones que le voy a exponer.
Colombia es cuatro veces Japón en extensión territorial aproximadamente, pero con sólo un tercio de la población que tiene dicho país, uno de los más superpoblados del planeta. Colombia en extensión es mucho más grande que cualquier país de Europa exceptuando a Rusia y a Ucrania, y es como cuatro veces Alemania y España sólo le llega a la mitad.  Igualmente Francia tan sólo es la mitad. Colombia tiene todos los pisos térmicos y costas de más de dos mil kilómetros sobre los dos más grandes océanos. Produce las esmeraldas más bellas del mundo y el café más sabroso del planeta y es la cuarta biodiversidad en  el orbe.  En agua dulce es cuarto en el mundo y tiene el río más caudaloso del globo: el Atrato. Con esos solos datos tenemos para hacernos la siguiente pregunta. ¿Qué tal que tuviera buenos administradores y buenos gobernantes?  Porque a Colombia la tiene matada es la corrupción endémica de un gran sector de la clase política.  No es toda  la clase política, pero sí una abrumadora mayoría de ella. Hay que hacer con ellos lo mismo que se hizo que con los borrachitos al timón.

¿Culpa de quién? De usted no, amigo elector, sino de muchos “miserables de Víctor Hugo” o su equivalente, que el día de las elecciones, por una papa, un trozo de carne y una cerveza, se monta en cualquier yegua vieja llena de tantos resabios que cuando  le ponen la silla para montar, lo único que sabe hacer es pear y tirar pata. Por eso amigo elector, antes de que la embarre, abra bien el ojo porque como dice en una de sus narraciones  el escritor argentino José Ingenieros, “Los pueblos se merecen sus gobiernos”.  Haga un análisis con buen criterio, con usufructo de la lógica racional y alto grado de sensatez, y verá que a Colombia no le va tan mal si usted vota bien. Porque si a Colombia le va mal, tenga la certeza científica que le va también mal a usted. ¿Que no existen políticos buenos y honestos en este país? Sí señor. Políticos buenos sí los hay y Santander no es una excepción. Lo que pasa es que hay que abrir bien el ojo y detectarlos. Yo, por mi oficio periodístico de dos décadas y media, conozco personajes de la política que han hecho mucho por Santander y, por qué no decirlo, por Colombia. Mi cuarta novela tiene como título “El mentiroso más elegante de este país”, pero ni me vayan  a preguntar quién es porque no se los voy a decir.
Es sólo una novela. Lo que sí reitero es que en Colombia y en Santander, hay políticos que son viables y rentables, necesarios y útiles para el desarrollo del país. Cuenta la leyenda que el rey Midas convertía en oro todo lo que tocaba. También es cierto que en Colombia y en Santander, hay políticos que convierten en bazofia todo lo que lejanamente tocan. Por ahora no doy nombres de quiénes  pueden y deben ser los verdaderos representantes de Santander porque apenas empiezo una serie de columnas de carácter político, y dar nombres por adelantado estaría colapsando la estructura periodística que me he craneado para hacerlo. 

sábado, 11 de enero de 2014

Predicciones de espionaje en la historia

Una era orweliana
     Por: Francisco Torres Montealegre
 Secretario de Relaciones Internacionales de Fecode, Bogotá, enero 8 de 2014
A raíz de las revelaciones hechas por Assange y Snowden sobre como las agencias de inteligencias norteamericanas espían a Raimundo y todo el mundo, amigos y enemigos, militares y empresarios, prominentes dirigentes y ciudadanos de a pie como usted o yo que hacemos una llamada o navegamos incautamente por internet, volvió a recordarse el libro de Orwel, 1984, pero no lo suficiente.
George Orwel publicó en 1949 una novela de ciencia ficción en la cual arriesga una predicción de lo que sucedería 35 años después. Como es natural en toda ciencia ficción –ya que es imposible saber lo que va a suceder ya no décadas en el futuro, sino el día de mañana- el autor toma los elementos de la historia y la ciencia que conoce y los traspone a un escenario que crea en el lector un sentido de extrañeza. Lo curioso es que pretendiendo Orwel criticar al estado soviético y, en cierta medida, al régimen nazi, termina por dar en el clavo de lo que era el desarrollo de las autodenominadas democracias liberales de occidente –en realidad potencias imperialistas como Gran Bretaña y los Estados Unidos- que defiende por lo menos en la versión anterior a la segunda guerra mundial.
Que el Gran Hermano, el supremo dictador, haya sido personificado en el año 2013 por Obama es un macabro chiste de la historia para lo que suponía Orwel. No obstante, el autor de 1984 acertó al definir en líneas gruesas el desarrollo de los métodos de control en la sociedad regida por el capital financiero.
Estamos vigilados constantemente por celular, internet en toda la variedad de sus redes sociales, cámaras de seguridad, satélites, bases de datos de los bancos, listas negras y otros métodos que ni imaginamos; el 90% de la población –obreros, campesinos, productores de las naciones oprimidas- es considerada como no humana y, en consecuencia, tratada como tal; se ha erigido una neolengua –no es sino ponerle un poco de cuidado a la televisión, el cine, los videos y las declaraciones oficiales- que suplanta la realidad empobreciendo el idioma; todos los días se reescribe la historia falsificándola sin recato ante nuestros propios ojos; se afirman dos cosas contrarias al mismo tiempo sosteniendo que ambas son verdaderas, por ejemplo, que el dominio feroz de los monopolios es libre mercado.
Los colombianos no escapamos, ni modo, al mundo orweliano. Y ya que somos malos por naturaleza y ellos, nuestros señores del norte y sus vasallos de aquí, encabezados por Santos hoy y ayer por Uribe, buenos hasta el punto de parecer ángeles, merecemos estar reseñados con huellas de patas y manos; también merecemos ser tratados como raza inferior cuya única virtud es la capacidad de sobrevivir a todo, hasta al salario mínimo; nuestra educación, impuesta desde Washington –vía Ministerio de Educación-, propala una neolengua miserable, una historia más falsa que una moneda de cuero y una teoría subjetivista donde todo es verdad y todo es mentira o si no que lo digan los que tienen que presentar las pruebas Saber, culmen del sofismo elevado a política de estado.

Queda por resolver la suerte futura de los habitantes de este planeta: si esclavizados sin remedio por el gran hermano o luchando por su libertad y por la independencia de sus naciones. La revelación de los sucios procedimientos de Estados Unidos ayuda a que se abra camino la segunda posibilidad. Fuente: Tribunaroja.moir.org.co     polomoir@listas.moir.org.co

miércoles, 8 de enero de 2014

Abuso de poder, se intentó imponer en el Acueducto

Jaime Durán Barrera
Por: Jaime Durán Barrera
Senador de la república
Las empresas de servicios públicos domiciliarios – ESP son entidades de naturaleza pública por la función social que desarrollan, las cuales no deben convertirse en agentes de empresas privadas que buscan el lucro particular.
Se equivocó por tanto el Acueducto Metropolitano de Bucaramanga – AMB cuando accede a prestar su infraestructura jurídica y logística para unirse a un negocio privado de seguros fúnebres que nada tiene que ver con el propósito fundamental de la entidad, cobrando de manera inconsulta y sin autorización de la ciudadanía, valores económicos por servicios no contratados, ni solicitados.
Vale la pena que las autoridades respectivas y la ciudadanía en general indaguen sobre el procedimiento público que estableció el AMB para seleccionar a las aseguradoras AON y AXA ASISTENCIA COLOMBIA S.A, beneficiadas con  el cobro de la citada póliza funeraria.
Aunque se haya tomado la decisión de reversar el cobro de la póliza fúnebre en la factura del recibo del agua, las autoridades competentes deben intervenir  para que el gerente del AMB  y el senador Honorio Galvis Aguilar asuman las responsabilidades frente  al abuso de poder,  pues no es desconocido para la opinión pública la trayectoria del Senador Galvis Aguilar con el sector asegurador.
El patrimonio de las familias santandereanas no puede ser alterado y perturbado por intereses que nada tienen que ver con el desarrollo social y el beneficio de la sociedad santandereana, y mucho menos buscando beneficiar causas políticas que desvanecen la pulcritud que debe darse en la administración de lo público.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...